El amor de mi vida

Puede que no leas esto nunca, o puede que sí. Si lo haces, quiero que sepas que siempre has sido y serás el amor de mi vida.
Hace casi 19 años que nos vimos por primera vez, aunque tu me conociste unos meses antes. Si te paras a pensarlo ¿19 años? ¿ya?, el tiempo pasa tan rápido que no nos damos ni cuenta, no nos fijamos en los pequeños detalles del día a día, y únicamente los echamos de menos cuando sabes que no se volverán a repetir.  Hoy estoy aquí para decirte, bueno mejor dicho, para recordarte lo mucho que te quiero y te echo de menos.

Eres una persona llena de vida, alegre, cariñosa y la mejor amiga que nadie podría tener nunca, y puedo asegurarte que estoy muy orgullosa de poder disfrutarte como tal. Eres mi confidente, mi compañera, pero sobre todo eres mi madre. 
Siempre has estado ahí para nosotras, has hecho hasta lo imposible para que no nos falte de nada, y aún así, sin saber el sacrificio que haces, te hemos pedido más.

Hace casi 7 años cambiamos de vida por completo. Nueva ciudad, nueva casa, nuevas caras, nuevos trabajos, nuevos colegios... aunque había dos personitas que no lo llevaron tan bien, a día de hoy no se quieren mover de allí. Sé que no fue fácil para ti, pero también sé que lo hacías por nuestro bien. 
Gracias a ti hemos tenido el placer de conocer a una grandísima persona como es Emilio, aunque siendo sinceras, es otro hermano más, pero ¡que esto quede entre nosotras, eh!.

Me has calmado cuando me agobiaba con los exámenes, me has dicho "Ambrita no te preocupes, que puedes con esto y con más". Aún me acuerdo de los días de selectividad, cuando me llamabas la primera para preguntarme qué tal me habían salido los exámenes. siempre con tu entusiasmo y confianza de que me habían salido bien.

También recuerdo el día que te llamé para decirte que me cogieron en la carrera que tanta ilusión me hacía, casi con las lágrimas en los ojos. Y después de estar todo el verano haciendo las compras para el nuevo piso, llegó el gran día, quizá el peor para ti, que me dejabas en una ciudad completamente desconocida para empezar una nueva vida.

No te creas que ha sido fácil para mí levantarme los primeros días y nos verte, o llegar de clase y no tenerte para contarte qué tal me ha ido el día. He de reconocer que tampoco ha sido fácil para ti, que me ha dicho un pajarito que los primeros días seguías poniendo cinco platos en la mesa. 
No sé que sería de mí sin esas llamadas de una hora en las que nos decimos las ganas que tenemos de vernos.

Eres mi ejemplo a seguir en la vida, una mujer fuerte, luchadora, muy familiar y con una corazón que no te cabe en el pecho. 
Sé que siempre podré contar contigo para todo, por eso quiero darte las gracias y decirte que no puedo estar más orgullosa de ti mamá.

Tu hija, que te quiere y te echa de menos. 💘






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